Mi experiencia en la discoteca Coco Bongo (República Dominicana)

¡Hola viajeros! 🙂

En el post de hoy voy hablaros de mi experiencia en la famosa discoteca llamada Coco Bongo en Punta Cana.

¿Que es Coco Bongo? 

Coco Bongo es una famosa discoteca que arrasa en el Caribe (y no es para menos). Si queréis disfrutar de ella la podéis encontrar en Punta Cana, Cancun, Los Cabos y Playa del Carmen.

La sala en cuestión tiene un cuadrilátero en medio que se monta y se desmonta y hace función de barra y a los lados encontramos unas «gradas» con mesas y sillas, como si fuera un reservado. Sobre el escenario hay acrobacias, hay bailarines que se cuelgan a vertiginosa altura, tributos a grandes del pop como Michael Jackson, globos, confeti, música en directo, alcohol… o mejor dicho «Vimina R» 😉

Mi amiga y yo pagamos unos 65/70€ por persona con barra libre hasta las 2:30 de la mañana aproximadamente, ya que sobre las 3:00 suelen cerrar las discotecas. Fue la entrada más económica que ofrecen des de su página web.

Mi experiencia 

Bien, una vez puestos en situación, hablaré sobre mi experiencia. Después de validar las entradas y pasar un exhaustivo control de seguridad, una joven chica nos recibió en la sala y nos explico que por un poco más de dinero podíamos disponer de un reservado en la grada con servicio de mesa (ósea que nos servían en vez de ir hasta la barra), nosotras decidimos quedarnos con la entrada que teníamos y disfrutar en la pista de baile.

Hasta al momento bien, con bastantes expectativas y ilusionadas por estar allí. Se apagan las luces comienza el show y para amenizar ponen música, juegan con una pantalla enfocando a gente del público (la kisscam por ejemplo) y, empiezan a subir a chicas al cuadrilátero. En ese momento un señor de seguridad que trabaja allí, me coge de la mano y me invita a subir al escenario a bailar y yo cojo la mano de mi amiga invitándola a que venga conmigo. «De perdidos al rio» o «total aquí nadie me conoce» son las frases que en ese momento pensé.

Estuvimos bailando unos minutos allí arriba, cuando decidimos bajarnos del cuadrilátero, nos lo negaron… nosotras nos quedamos un poco paradas puesto que no queríamos estar allí más y entonces quitaron la escalera de acceso. Se volvieron apagar las luces y ahora si empezó el espectáculo y es que la sala, tiene una especie de balcón donde hacen todos los números y nosotras, desde el cuadrilátero lo vimos muy bien. Al acabar el número vuelven a poner las luces y más música, entonces aparece una chica en el cuadrilátero con una botella de alcohol y, hizo que las que estábamos arriba nos pusiéramos en «fila india» y de rodillas para echarnos alcohol desde arriba mientras la pantalla nos enfocaba y toda la gente de la sala lo veía. Mi amiga y yo, nos negamos y salimos de la cola, aunque nos costó ya que eran bastante insistentes y sé mostraban molestos por no querer participar. Finalmente, tras un descuido del personal de seguridad saltamos del cuadrilátero y nos quedamos en la pista.

Por suerte, en la sala se encontraban dos chicos que habíamos conocido en nuestro hotel y para nosotras fue un gran alivio ver caras conocidas en la discoteca.

A partir de ahí, la fiesta siguió, vimos shows originales que merecen bastante la pena dedicarles una noche. Pero aún así, la fiesta se volvió en un acoso… Cada dos por tres no invitaban a subir a bailar o directamente te cogían de la mano para subir. Y si te negabas tenías que aguantar malas caras por parte del personal por no querer hacerlo.

También vimos como una pareja subió al cuadrilátero a bailar y el personal de seguridad los bajó rápidamente diciéndoles «sólo chicas», el chico se ofendió bastante por la situación, ya que estaba disfrutando del baile con su pareja y, creo recordar que abandonaron el local.

Entre show y show juegan con una cámara donde enfocan al público y les hacen bromas o les piden que se besen (kisscam) pero también vimos como animaban a las chicas a enseñar los pechos a toda la sala a través de la cámara…

Si volvieras a ir… ¿Repetirías?

La respuesta es si. Porque pese a la situación de «acoso» por parte de la discoteca, merece mucho la pena ver los distintos números que realizan los artistas. Reímos, bailamos y lo pasamos bien, que era la idea principal de salir esa noche.

Mi recomendación

Sin duda repetiría, pero sabiendo la situación, cogería una entrada dónde incluyera un reservado, es decir, sentada en la grada. Ya que te permite ver el show sin perderte nada y nadie te molesta. Y, si lo que quieres es bailar en la pista, no te preocupes una vez finalicen los espectáculos, ponen música y se puede bajar de las gradas a la pista, o al menos así lo hicieron cuando estuvimos allí.

En fin… viajar abre la mente. Y aunque vaya en contra de mis ideales, tienes que recordar que estás en otro país, donde las costumbres y tradiciones son diferentes.

Con este post no pretendo ni mucho menos que dejéis de visitar la discoteca porque realmente hay números que dejan con la boca abierta. Pero si quería compartir mi experiencia con vosotros, ya que yo de haber sabido lo que le iba a encontrar hubiera ido con otra idea.

¡Espero haberos ayudado!

¡Buen viaje! 🙂

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