¡Hola viajeros! 🙂
En este post vengo a explicaros nuestro cuarto día en Croacia.
¡Empezamos!
A medio día, llegamos al puerto Supetar en la isla de Brac. Lo más famoso que tiene la isla es la playa Zlatni Rat y su cuerno de oro. Si tenéis poco tiempo para dedicarle a la isla, o bien habéis ido a la isla solo para ver la playa y pasar el día, tener en cuenta que el puerto se encuentra en el lado opuesto a la playa. Es decir, que tendréis que coger transporte para llegar a Bol.
Cuando os bajéis del ferry, encontraréis muchos taxis que os querrán llevar a la famosa playa, vosotros continuar caminando, más adelante encontraréis la estación de autobuses y allí encontraréis uno que os lleva a Bol. Si habéis llevado vuestro coche en el ferry pues solo tendréis que poneros en marcha hacia Bol en cuanto desembarquéis.
Una vez lleguéis a Bol, en la misma parada de autobuses encontraréis un trenecito que os llevará a la playa (lo tienen todo atado para los turistas) o sino tenéis la opción (como hicimos nosotros), de tomar un agradable paseo bajo los pinos al lado del mar hasta llegar a Zlatni Rat.
¿Que hicimos nosotros?
Bien, hasta el momento, parecía que teníamos todo el viaje atado y organizado hasta que llegamos a Supetar y supimos que nuestro alojamiento, que se encontraba en Pučišća, estaba en otro extremo de la isla, lejos del puerto y lejos de la playa…
Así que cogimos un autobús que en vez de llevarnos a Bol, nos llevo a Pučišća para dejar nuestras mochilas. Cuando llegamos a Pučišća alucinemos, nos encontramos con un precioso pueblo con mucha paz, alejada de turistas.
Una vez hicimos el check-in en nuestro apartamento, decidimos ir a comer y después miramos a través de internet los horarios de los autobuses para ir a Bol. Bien, pues fue cuando nos dimos cuenta que solo pasaba uno y era bastante tarde, el siguiente era a las 7 de la mañana. Así que decidimos quedarnos en Pučišća esa tarde, y disfrutar, relajados, de su playa con aguas turquesas y al día siguiente, ir a Bol.
6 Cosas que ver y hacer en Pučišća

Antes de comenzar, debes saber que Pučišća es una ciudad-puerto, así que no te asustes si ves llegar minicruceros atracando en el puerto. Normalmente, vienen a pasar el día o bien, la noche en el muelle. Nosotros vimos bastantes pero, no notamos para nada a los turistas.
Pučišća, es una pequeña ciudad «fuera de lo común», por lo que encontraréis mucha paz y calma durante vuestra estancia. Tiene mucha belleza, sus casas y sus calles son de piedra blanca, típico en Brac, ya que tienen cerca la cantera.

1. Visitar la iglesia de San Jerónimo. Con una gran cúpula roja de estilo gótico del año 1566.
2. Visitar la iglesia de San Esteban. Construida por los monjes benedictinos al final del siglo XI.
3. Ver el fuerte de Pučišća. Los antiguos residentes de Pučišća crearon el fuerte para defenderse de los turcos. Actualmente solo hay 4 de los 13 que inicialmente había.
4. Visitar la cantera de piedra. Muy cerca de Pučišća se encuentra la mayor cantera de piedra blanca de la isla de Brac. Donde muchos de los edificios que visitaréis están construidas con estas piedras. Además, la mayoría de souvenirs tambíen están hechos con esta piedra.
5. Pasear por el puerto. Un agradable paseo contemplando el atardecer en Pučišća es un planazo. Además, también podéis ver el Palacio Deskovic, que pertenecí a una familia adinerada de Pučišća, de estilo renacentista y que hoy en día es un hotel de cuatro estrellas. Paseando, también encontraréis la escuela de los canteros, fundada en 1956, para adquirir los conocimientos técnicos de la extracción de la piedra blanca.
6. Descansar en la playa de Pučišća. A lo largo del paseo marítimo econtraréis la playa de Pučišća. Perfecta para desconectar, descansar, darte un baño o tomar el sol. Recordar que la arena de Croacia es de piedra, por lo que no os olvidéis vuestras cangrejeras.

Zlatni Rat
A la mañana siguiente, después de un pequeño madrugón, nos encontrábamos en el autobús camino de Bol para, por fin, poder conocer la famosa playa de Zlatni Rat.
Sobre las 8 de la mañana, aproximadamente, llegamos a Bol y inmediatamente pusimos rumbo a la playa, ya que no teníamos mucho más que hacer y sinceramente… ¡Fue todo un acierto! Teníamos la playa entera para nosotros solos.

Estuvimos prácticamente solos durante toda la mañana hasta que empezaron a llegar turistas y pequeños cruceros que descargaban a la gente en pequeñas lanchas hasta la orilla. Entonces, decidimos «recoger el chiringuito» (puesto que en la playa, ya no se cabía), y decidimos ir a pasear y conocer Bol.
¡Atención! Recuerda que si solo vas hacer una excursión para conocer la famosa playa, no hace falta que lleves el coche en el ferry (ya que te saldrán más baratos los billetes del barco). En el mismo puerto dispones de autobuses que te llevaran hasta Bol y, en la parada de Bol, encontraras un trenecito que te lleva hasta la playa.
¿Vale la pena visitar Zlatni Rat?
Esta fue una de las preguntas que nos hicimos después de visitar la playa. ¿Vale la pena visitar Zlatni Rat?
Si pensáis que llegaréis y veréis el famoso cuerno de oro… Sintiéndolo mucho, podéis iros despidiéndoos. Eso solo lo podréis ver si tenéis un Dron, el resto, encontraréis una playa más.
Sinceramente, creo que está sobrevalorada. Hay muchas más playas en Croacia que valen más la pena, incluso la playa de Pučišća, que pese a ser pequeña tenía el agua más turquesa.
Para gustos, colores. Esto es así. Pero, si queréis realmente disfrutar de esta playa, tenéis que madrugar o bien, hacer noche en la isla. No hay más, sino en verano sobre todo, solo veréis una masificación de turistas que no os dejaran ni ver el agua del mar.
También comentaros, que aparte de la famosa playa, Bol dispone de otras playas alejadas de los turistas que tampoco os dejaran indiferentes y os dejará con buen sabor de boca.

Después de pasear por Bol y comer en el paseo marítimo, cogimos de nuevo el ferry que nos llevo hasta Hvar, nuestra siguiente isla.
¡Espero que os haya gustado y sobre todo que os sirva de ayuda en vuestros próximos viajes a la isla!
¡Buen viaje! 🙂

