Bolonia es una ciudad perfecta para conocerla en una escapada de fin de semana. Así que dedicarle uno o dos días sería más que suficiente para conocer esta bonita ciudad.
La capital de la región de Emilia Romaña, es una de las ciudades más interesantes i atractivas de Italia. Conocida como «la Dotta, la Grassa, la Rossa». «La Dotta» porque alberga la Universidad más antigua del mundo occidental, «la Grassa» por su comida típica y riquísima que encontraréis en la ciudad y, por último, «la Rossa» porque a parte de la tonalidad de sus edificios, el partido Comunista se arraigó particularmente en la capital de Emilia durante el período de la Resistencia.
Así que como veis… ¡Esta ciudad promete! 😉
¿Qué ver y hacer?
1. Visitar la Piazza Maggiore o Plaza mayor. El epicentro de la ciudad, donde se encuentran varios edificios importantes.

2. Visitar la Basílica de San Petronio dedicada al patrón de Bolonia. Una basílica algo curiosa, sobre todo por su fachada inacabada, ya que la autoridad papal paró su construcción en darse cuenta que iba a ser una de las iglesias más grandes, superando así la Basílica de San Pedro en Roma. Finalmente, termino siendo la quinta más grande del mundo.

Merece la pena visitarla, ya que en su interior alberga el mejor secreto guardado de la ciudad: la meridiana solar. Ubicada en el suelo del templo, cuando la luz se filtra a través de un agujero de la fachada, se crea una línea que indica siempre la fecha exacta al proyectarse sobre el suelo.
La entrada es totalmente gratuita.
3. Alucinar con el interior de la biblioteca Salaborsa.

4. Fuente de Neptuno y sus atributos. La fuente de Neptuno es un símbolo de la ciudad situado en la Piazza Maggiore.
El busto fue modificado, ya que originalmente presentaba unos atributos que no estaban aceptados por la iglesia, así que su escultor mandó rehacerla pero a su manera (obviamente). Así que, si te sitúas en la parte trasera a la escultura en el lado de la biblioteca, veras sus nuevos atributos gracias a su efecto óptico.
¿Os habéis fijado en el tridente de Neptuno?, ¿Os recuerda en algún logo en particular? Pues… ¡En efecto! El tridente de Neptuno se utilizó como logo para la marca de coches de lujo Maserati.

5. Visitar la Piazza de Santo Stefano. Se trata de una plaza medieval conservada a la perfección, rodeada de palacios y edificios con bonitos pórticos que alberga el mayor de sus secretos: la Basílica de Santo Stefano o las «7 iglesias».
Se trata de un complejo religioso de origen medieval formado por 4 iglesias más 3 capillas escondidas en su interior, formando así, las 7 iglesias. Vale muchísimo la pena entrar, es totalmente gratuito. Dentro podrás encontrar una replica exacta del Santo Sepulcro de Jerusalén del siglo V, un patio y un precioso claustro.

6. Pasear por los pórticos de Bolonia. Y es que la ciudad alberga más de 40 kilómetros de soportales y por ello están considerados los más largos del mundo. Se fueron creando a causa de la llegada de tantísimos estudiantes de la época. Así, ganaban algo más de espacio en las casas y esto no suponía un problema para los viandantes, ganándole así terreno a la calle.
Antiguamente fueron de madera y con vigas altísimas, para ver como eran podéis dirigiros a Casa Isolani en Strada Maggiore. Aquí encontramos otro secreto de Bolonia: las tres flechas.

Cuenta la leyenda que tres maleantes que pretendían asesinar a un hacendado local disparándole sus flechas a través de la ventana, se despistaron al ver cómo en otra de las estancias aparecía una mujer completamente desnuda. Tal fue el efecto de la dama que las flechas acabaron clavadas en las vigas de madera. Siglos después, las tres flechas todavía siguen ahí.
7. Para visitar las tres flechas, también puedes acceder a ellas atravesando la galería comercial Corte Isolani. Merece la pena atravesarlo, ya que es uno de los pocos edificios civiles del siglo XIII que se encuentran en la ciudad.
8. Pasea por el Mercato delle Erbe. Situado en el centro histórico de la ciudad a pocos minutos de la Piazza Maggiore. Allí encontrarás productos típicos de la región además de poder degustar alguno en sus puestos.
9. Visitar la Catedral de San Pedro. Totalmente gratuita.
10. Visitar el Palacio Archiginnasio sede de la Universidad más antigua del mundo occidental. Pasea por su patio lleno de más de 6.000 escudos.

11. Buscar la cara del diablo en el palacio situado en la Piazza Santo Stefano.
Cuenta la leyenda que en el palacio vivía una familia muy poderosa que no era muy bien vista en la ciudad. Dicha familia contrato un escultor para que esculpiera la cara de cada miembro en la fachada del palacio y, el artista, además de esculpir a cada miembro, esculpió la cara del diablo para representar el mal que habitaba en esa familia.

12. Al igual que en Venecia, Bolonia también contaba con canales pero a lo largo de los siglos XIX y XX fueron cubiertos. Solo queda un tramo visible (Canale di Reno) donde se encuentra la famosa finestrella.

Nosotros no tenemos la foto típica del canal desde la finestrella, ya que paseamos varias veces por la zona (y en diferentes horarios), y siempre encontrábamos una colaza para sacar la susodicha foto… Así que nos conformamos con las vistas al canal desde el otro extremo de la finestrella.

13. Admirar las Dos Torres. Estas torres gemelas conocidas como Garisenda y Asinelli formaron parte de las más de 200 torres que existieron en la ciudad durante la época medieval. En la actualidad, solo es posible visitar y subir a contemplar las vistas de la ciudad desde la Torre Asinelli, ya que es la que mejor conservada se encuentra.

14. Visitar el Palazzo del Podestá. Este palacio fue la primera sede del gobierno ciudadano, donde el Podestá y sus jueces ejercitaban su poder en la Edad Media. Si atraviesas el palacio, justo en medio encontrarás unos arcos, conocidos como el arco de los susurros.
Se dice que estos arcos servían para que los leprosos de la época se confesaran sin transmitir dicha enfermedad a sus confesores, susurrando los pecados desde el otro extremo del arco.
¡Y hasta aquí nuestra aventura por Bolonia!
Espero que toda esta información te ayude a organizar tu próxima aventura 😉
¡Buen viaje!
